«Pronunciar el pregón es algo muy especial», afirma Juan Venegas Valladares, hermano de la Hermandad de los Estudiantes y pregonero de la Semana Santa de Madrid 2026. El acto tendrá lugar este sábado, 7 de marzo, a las 20:00 horas, en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, y contará con la intervención de la Agrupación Musical Jesús el Pobre.
Venegas reconoce que su designación le provocó en un primer momento «una sensación de pequeñez, de impotencia, porque uno no considera que merezca tal mérito». «Piensas que no vas a ser capaz de sacarlo adelante», explica. Sin embargo, asegura que esa percepción cambia «cuando lo miras con perspectiva de fe». Entonces, dice, «solo cabe dar gracias a Dios por tanta gente buena que se ha acordado de ti y te ha propuesto como pregonero».
El pregonero ha querido agradecer expresamente a quienes han participado en su elección, entre ellos el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid; el obispo auxiliar, Vicente Martín Muñoz; y el delegado episcopal de Piedad Popular, Carlos Aguilar, así como al Ayuntamiento de Madrid, encabezado por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y el concejal presidente del distrito Centro, Carlos Segura. También ha destacado el respaldo de los hermanos mayores de las hermandades y cofradías madrileñas, que «apoyaron mi candidatura como pregonero de la Semana Santa de Madrid».
Sobre el contenido del pregón, que combinará prosa y verso, Venegas subraya que se trata de una tarea exigente: «No es simplemente pronunciar un discurso». Explica que el pregón es ante todo una meditación compartida, un testimonio que entrelaza vivencias personales con la mirada de la fe cofrade, y que busca profundizar en el sentido de la Semana Santa, «la semana central en la vida de un cristiano: la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor».
El pregón será también una oportunidad para visibilizar la realidad viva de la Iglesia en Madrid y la labor que desarrollan hermandades y cofradías no solo durante estos días, sino a lo largo de todo el año, especialmente en los ámbitos de la formación y la caridad.
Finalmente, Venegas subraya que pertenecer a una hermandad o cofradía es «una manera concreta de vivir la fe en comunidad». Herederas de una tradición multisecular —presentes en España desde el siglo XI—, están llamadas, afirma, «a mantenerse fieles a su esencia, actualizarse y proyectarse hacia el futuro, como cauce privilegiado para transmitir la fe de padres a hijos».
