Categories: Anuncios, Noticias

La especial celebración del Corpus con el papa León XIV

Madrid se prepara para un Corpus Christi muy especial. El domingo 7 de junio, los fieles y vecinos de Madrid junto con los peregrinos llegados de toda España podrán celebrar esta festividad cargada de historia junto con el Papa León XIV en la plaza de Cibeles. 

El acontecimiento, manteniendo la estructura litúrgica habitual de esta solemnidad, requerirá una organización sin precedentes debido a la gran afluencia de fieles que se espera. Así lo explica Daniel Escobar, delegado de Liturgia de Madrid, quien subraya que esta fiesta, profundamente arraigada en España y en la capital, «es de las más significativas del año. La importancia del sacramento de la Eucaristía, cuya institución celebramos el Jueves Santo, se refleja desde el siglo XIII en otro jueves, ahora trasladado al domingo, para presentar a Cristo cercano a los hombres, al cual reconocemos y adoramos dentro de las iglesias y, principalmente en este día, en la procesión por las calles».

Debido al volumen de afluencia que se espera para esta cita con el Santo Padre, la organización está coordinando hasta el mínimo detalle el desarrollo de la celebración, la música que se podrá cantar, el trabajo en la sacristía y la distribución de la Comunión. Aún es pronto para conocer detalles más precisos sobre el desarrollo de la liturgia durante la misa, pero sí se confirma que los textos y lecturas de la Eucaristía serán los habituales del día del Corpus Christi.

El objetivo último, según la Delegación de Liturgia, es el de ayudar al pueblo de Dios a que viva estos días participando «activa, consciente y fructuosamente» en las celebraciones, a través de muchos y pequeños detalles que implican a muchas personas que desde hace meses trabajan ya desde diferentes áreas y que paulatinamente se irán dando a conocer.

Un poco de historia

Aunque la fiesta del Corpus Christi tiene su origen en Bélgica, cuando una monja llamada Juliana de Cornillon promovió la institución de una fecha especial dedicada al Santísimo Sacramento, enseguida arraigó en toda la cristiandad, y especialmente en España. El Papa Urbano IV la confirmó en el año 1264, y hoy se sabe que enseguida llegó a nuestro país porque en Toledo el rey Alfonso X el Sabio participó en la celebración del Corpus Christi en dicha ciudad en el año 1280.

En Madrid, sede tradicional de la Corte en nuestro país, también echó pronto raíces. Se conserva en los archivos de la ciudad un documento de 1481 que confirma la importancia de la celebración, no solo para la Iglesia sino también para todo el pueblo: «Que todas las fiestas del Cuerpo de Nuestro Señor que de aquí en adelante se hiciesen, que todos los oficios de la Villa saquen cada oficio sus juegos con representación honrosa lo más honradamente que ellos pudieren».

El itinerario seguido por la procesión fue bastante estable durante muchos. Siempre partía de la primitiva iglesia de Santa María de la Almudena, embrión de la actual catedral madrileña, para volver de nuevo a ella. Cuenta Cristiana Tarrero, directora del Museo de la catedral de la Almudena, que «el Ayuntamiento se encargaba de la cera, la música y los toldos. En principio, estableció para ello una asignación fija que con el tiempo fue cambiando, elevando el gasto tanto en los cirios como en las hachas que precedían al Santísimo en la procesión». Asimismo, «todo el trayecto se entoldaba, para aliviar a los espectadores del calor del sol. Y además del acompañamiento musical que tenían las danzas y los autos, la procesión se acompañaba con los ministriles de la Villa», los antiguos alguaciles de Madrid.

«Las calles tenían distribuidos altares», añade asimismo. «Los hombres vestían con traje de verano, y las mujeres estrenaban vestidos tocadas con mantillas, y llevaban cestos con flores para arrojar al Santísimo Sacramento». Junto a todos ellos, el rey salía de palacio para acompañar la procesión desde Santa María de la Almudena, asistido por el caballerizo mayor, el mayordomo mayor y el capitán de guardia.

En los siglos posteriores, esta celebración se reforzó todavía más, haciendo de Madrid y de toda España uno de los elementos de contención de la teología protestante. De hecho, en el contexto del Concilio de Trento, mientras en otros países europeos se cuestionaba la presencia real de Cristo en la Eucaristía, en nuestro país se la siguió exaltando gracias a una de las iniciativas populares, religiosas y civiles más entrañables de nuestra tradición: el Corpus Christi que también presidirá el Papa en Madrid.

Real Esclavitud de la Almudena

Somos una congregación viva que participa de manera activa en la vida de la Diócesis de Madrid, ya que su principal función es acercar al Señor a todas las personas, mostrándoles como mediadora para llegar a Él a la Santísima Virgen, en su advocación de la Almudena.