Categories: Crónicas

Cardenal Cobo: «La Almudena nos anuncia que en la fe hay un lugar donde se nos acepta como somos»

Entre dudas sobre si finalmente la lluvia iba a respetar la celebración, finalmente la explanada de la Almudena se ha llenado para la Misa en honor a la patrona de Madrid. Una Eucaristía presidida por el arzobispo, cardenal José Cobo, en su primera fiesta como titular de la archidiócesis capitalina, y concelebrada por los arzobispos eméritos, los cardenales Carlos Osoro y Antonio María Rouco Varela, el nuncio, Bernardito Auza, el arzobispo castrense, Juan Antonio Aznárez, el titular de Alcalá, Antonio Prieto, el obispo auxiliar de Madrid, Jesús Vidal, el de Getafe, José María Avendaño, el emérito de Carora, Luis TIneo, obispos de Perú, los vicarios episcpales de la diócesis, miembros del cabildo catedral, y numerosos sacerdotes diocesanos, entre otros presbíteros. A la celebración ha asistido la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el presidente de la Asamblea, Enrique Ossorio; el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez – Almeida; el líder de la oposición en la Asamblea de Madrid, Juan Lobato; la líder de la oposición en el ayuntamiento, Reyes Maroto, y un nutrido grupo de concejales y representantes públicos de la ciudad y de la comunidad autónoma, así como autoridades militares.

DetalleAutoridadesAlmudena23

Al comienzo de la Eucaristía, que ha estado acompañada por la Orquesta y Coro Filarmonia de Madrid, bajo la dirección de Rafael Albiñana, el arzobispo ha saludado a todos los presentes. «Sed bienvenidos a esta celebración», ha dicho. «Sed bienvenidos cada uno de los que estáis», ha insistido en su salutación. «Recordamos la historia de esta Virgen que aparece cuando caen los muros», ha apuntado, «que nos hace menos fortalecidos en murallas pero más cercanos y unidos». «Vamos a ponernos delante de Ella», y para ello «qué mejor forma que abrir el corazón y dejar que Dios nos mire». Ha terminado la monición de entrada reconociendo que «nos sentimoss vulnerables y pecadores».

Tras las lecturas, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez – Almeida, ha pronunciado el tradicional Voto de la Villa, en el que ha pedido a Nuestra Señora de la Almudena protección para todos los madrileños y sus familias. También ha impetrado a la patrona por los madrileños, para que «estén alerta para atender las necesidades de los más débiles», y por los gobernantes, «incluido yo», ha incidido, para que no olviden que «a quien mucho se le ha dado, mucho le será exigido».

DetalleAlcaldeVotoVilla23

Llamada a la alegría

Las lecturas que hemos leído hoy, relacionadas con el final de los tiempos y la venida de Jesús, ha comenzado el arzobispo en la homilía, «son una llamada a la alegría», una promesa de plenitud, de esperanza, de júbilo, pero que también «despierta en nosotros cierta impaciencia», especialmente en un mundo que está lleno de «muerte, luto y dolor». No solamente, ha puntualizado el cardenal Cobo, en lugares lejanos, sino también en nuestra sociedad y en nuestra Iglesia.

«Llevamos años en los que da la sensación de que el mundo de ayer era un poco más amable, un poco más sereno, un poco más capaz de convivir desde la diferencia», ha continuado, advirtiendo que esa «mirada derrotista» debe ser combatida con el agradecimiento por lo bueno que tuvieron esos tiempos. «Tendemos a idealizar el pasado», y eso puede hacernos ciegos o insensibles a las realidades de hoy.

Para salir de ese bucle de pesimismos y «búsqueda de culpables», el arzobispo ha propuesto encontrar caminos de convivencia y diálogo. Sin caer en el relativismo, pero sí trabajando por «salir de nuestro espacio para entrar en otro donde aprendemos a asumir diferencias», sin «demonizar al otro».

DetallePatronaCarroza23

Tres elementos para la convivencia

«Es hoy, a los brazos de la Almudena, de la patrona de Madrid, donde confluyen muchos elementos que podrían darnos pistas para una convivencia valiosa», afirmó el cardenal Cobo. Elementos que pueden servir para la reflexión de los creyentes, pero también para «quien desee caminar hacia el bien común».

En primer lugar, Cobo ha puesto la mera existencia de la Almudena como lugar de encuentro para «sentirnos parte de una historia». Una historia que puede ayudar a los madrileños a «conocer su pasado» y a reconocer que «no entendemos Madrid sin su Almudena, sin la madre que aparece cuando se caen los muros».

DetalleHomiliaCoboAlmudena23

María, la Virgen de la Almudena, ha señalado también el cardenal, «nos anuncia que en la fe hay un lugar donde se nos acepta como somos». María es reflejo de la acogida y aceptación que todas las personas necesitan: «con nuestros pies de barro, con nuestras luces y nuestras sombras». Por esto, el arzobispo ha querido subrayar que la iglesia, la catedral de la Almudena, «es vuestra casa, para que podáis venir con vuestras luces y sombras, que son parte del equipaje de cada uno». Y ha animado a que todos puedan sentir que María les dice en cada templo y parroquia de la ciudad que «conmigo estáis en casa». Además, ha hecho un llamamiento a los cristianos para «seguir sembrando espacios de comunidad que muestren cómo es nuestro Dios y cómo nos acoge».

Finalmente, el cardenal Cobo ha explicado que la Virgen de la Almudena, «al ponernos bajo sus ojos, nos enseña a sentir que todos estamos ante la mirada amorosa del mismo Dios». Una mirada que nos hace formar parte de la misma familia humana, de una sola Iglesia y de una sola sociedad. Allí donde hay una comunidad, ha expresado, la «Iglesia despunta con rostro de vecino y vecina, muestra que la fraternidad es posible y visible». Y ha terminado pidiéndole a Nuestra Señora de la Almudena que «nos ayude a forjar lazos, a tirar muros para que se vea su presencia, a colaborar en la búsqueda del bien común, a descubrir el rostro de Dios, y a encontrarnos unos con otros».

DetalleConcelebrantesAlmudena23

Procesión con la patrona

Al término de la Eucaristía, la imagen de Santa María la Real de la Almudena recorrerá en procesión las calles del centro de Madrid portada por los anderos de la Hermandad de Jesús El Pobre: un total de 60 personas, todos ellos hombres, vestidos de blanco y con la medalla de la Hermandad, que estarán distribuidos a lo largo de los tres varales delanteros y los otros tres traseros, conformando un total de 24 miembros en cada flanco. Acompañados por hermandades, cofradías, miembros de la vida consagrada, representantes de parroquias, grupos y movimientos, así como seminaristas, sacerdotes y pueblo en general, recorrerán las calles de Bailén, Mayor, Santiago, plaza de Ramales, Requena y Bailén, para regrear a la explanada de la Almudena.

La agrupación musical Jesús El Pobre junto a la Banda Militar del Acuartelamiento del Ejército y la Banda de la Policía Municipal acompañarán a la patrona en este recorrido que concluirá con la bendición del arzobispo Cobo en la explanada de la Almudena antes de que la Virgen acceda al interior del templo bajo una lluvia de pétalos.

Infomadrid /Pablo Martín / Fotografías Ignacio Arregui

Real Esclavitud de la Almudena

Somos una congregación viva que participa de manera activa en la vida de la Diócesis de Madrid, ya que su principal función es acercar al Señor a todas las personas, mostrándoles como mediadora para llegar a Él a la Santísima Virgen, en su advocación de la Almudena.