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Carta por la Jornada del DOMUND 2023

«Corazones ardientes, pies en camino»

Queridos hermanos y hermanas:

Ya se acerca la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND, será el domingo 22 de octubre y toda la iglesia en comunión celebramos esta jornada renovando nuestro ser misionero, y la alegría de sentirnos llamados a compartir el Evangelio con todos los que nos rodean.

El lema elegido por el Papa Francisco para este año es: «Corazones ardientes, pies en camino», está tomado del Evangelio de Lucas (24, 13-35), Jesús resucitado sale al encuentro de los discípulos de Emaús. “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?” Lc 24, 32. Es este ardor el que todos los bautizados tenemos que recuperar, del encuentro personal con Cristo, uno no puede quedar igual, tenemos el ejemplo de nuestros misioneros que llevan con pasión el Evangelio a todos los rincones de la tierra.

Como bautizados una de nuestras tareas es no dejar enfriar la Palabra que hemos recibido, cuidarla, acrecentarla, es un deber pero sobretodo un don. La Palabra recibida y que hemos guardado en nuestro corazón, nos hace reconocer en el otro al prójimo, al hermano, y no nos puede resultar indiferente, el gran don que tenemos es para compartirlo, para darlo, y al darlo, nuestro corazón vuelve a arder, la pasión evangelizadora nos desborda. Vemos la representación del patrón de las misiones y de otros grandes santos, del pecho les brota una llama.

No nos dejemos llevar por el cansancio, la desilusión, o el abatimiento, como los discípulos de Emaús, dejemos que el Señor que ha salido a nuestro encuentro y que camina a nuestro ritmo, nos enseñe, nos consuele y aliente, quiere transformar nuestra vida. Estamos apenas comenzando un nuevo curso y dejarnos llevar por el ardor misionero hará que caminos juntos en nuestra querida diócesis y renovemos así nuestro compromiso con los que no le conocen.

Y una vez que hemos tenido el encuentro personal con Cristo y su Iglesia descubrimos que camina junto a nosotros y le reconocemos al partir el pan. Por eso, no podemos quedarnos quietos o paralizados, de aquí la segunda parte del lema de este año: “pies en camino.” Así pasamos del encuentro con Cristo a ponernos en camino, a caminar junto al otro y salir a su encuentro.

Imitar al maestro, lo que ha hecho con nosotros, hacerlo nosotros con los demás, caminar junto a ellos, enseñarles las escrituras y compartir nuestro pan, tenemos el ejemplo de los misioneros, que escuchando la llamada del Señor dejaron su tierra para llevar el Evangelio, para mostrar a los demás el amor que Dios les tiene. Sus corazones ardientes hacen posible la Iglesia en todos los rincones de la tierra, se han puesto en camino para llevar su Palabra.

En estos momentos en los que la Iglesia entera está celebrando el Sínodo, aprendemos de forma especial que es necesario salir de nosotros mismos y caminar juntos. De ahí surge esta dinámica misionera. Es alimentarnos juntos para aprender a evangelizar en comunión y fraternidad. Así entraremos en el corazón de la misión.

Colaboremos con las Obras Misionales Pontificias, cuya primera obra como nos recuerda el Papa Francisco es la oración, tan necesaria para sostener la tarea misionera de la Iglesia. La cooperación personal, dando a conocer sus jornadas, especialmente en estas fechas la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe, con el DOMUND, para que puedan surgir muchas vocaciones a la misión ad gentes y la cooperación económica ayudando a sostener los 1.121 territorios de misión.

Le pedimos a la Virgen María, Ntra. Sra. de la Almudena, Reina de las Misiones, nos acompañe en nuestro caminar, y no deje que nuestro corazón deje de arder para llevar a cabo la misión que Dios nos ha encomendado a cada uno de nosotros, le pedimos también por los misioneros, especialmente por los que viven la persecución o la enfermedad.

Con mi cercanía y bendición,

José Cobo Cano
CARDENAL ARZOBISPO DE MADRID

Real Esclavitud de la Almudena

Somos una congregación viva que participa de manera activa en la vida de la Diócesis de Madrid, ya que su principal función es acercar al Señor a todas las personas, mostrándoles como mediadora para llegar a Él a la Santísima Virgen, en su advocación de la Almudena.